A medida que envejecemos el ritmo con que nuestra piel muda y se renueva se hace más lento, lo que deja una capa de células muertas en la superficie que contribuye a que nos veamos viejos. Los faciales ayudan a exfoliar las capas dañadas para exponer la piel más joven y saludable que hay debajo. * Algunos de los ingredientes que se emplean son frutas naturales, extractos de plantas, aceites esenciales, colágeno y elastina.

Los faciales disminuyen las señales de la edad y también pueden mejorar padecimientos de la piel como el acné, la piel seca o grasienta, la textura dispareja y la pigmentación. * Los faciales se adaptan para que cada paciente logre óptimos resultados.